jump to navigation

¿DÓNDE ESTÁ LA FELICIDAD? diciembre 24, 2011

Posted by auroradelprado in ¿Dónde está la felicidad?.
Tags: , , , , , , ,
trackback

La felicidad está dentro de nosotros mismos por lo que resulta inútil buscarla en el exterior. Asumiendo esta realidad, podemos intentar alcanzarla utilizando todos los medios que nos dirijan a su consecución.

Teniendo en cuenta que podemos controlar nuestros pensamientos y que los sentimientos provienen de nuestros pensamientos, parece claro que también podemos controlar nuestros sentimientos.

No es difícil darse cuenta de lo primero, es decir, que nosotros controlamos nuestros pensamientos, porque nuestro cerebro podemos usarlo como queramos. Si queremos pensar en una playa, aparecerá en nuestra mente una playa; si pensamos en un gatito, en nuestra mente se representará un gatito; siempre traeremos a nuestra mente aquello que deseemos pensar.

Por su parte, un sentimiento siempre es una reacción física a un pensamiento, de modo que todas las sensaciones que tengamos vienen precedidas de un pensamiento.

Según este razonamiento, la felicidad está “en nuestras manos”. Si nuestros sentimientos están condicionados por nuestros pensamientos, tenemos que trabajar sobre nuestros pensamientos y estar atentos, sobre todo, a los “pensamientos automáticos negativos”, que suelen entrar en nuestra mente uno detrás de otro, porque si no los detenemos a tiempo, nos pueden amargar el día. En cambio, si logramos parar el primer pensamiento negativo que tengamos, cambiándolo por otro positivo, conseguiremos un mayor bienestar y lograremos alcanzar más fácilmente la felicidad.

Cuando nos sentimos mal, tristes, enfadados, desorientados o desesperados, es importante saber que ello es debido a lo que estamos pensando en esos momentos y que tales pensamientos nos pueden hundir en un sufrimiento innecesario e inútil. Lo que debemos hacer, en casos como estos, es “parar los pensamientos negativos” para introducir otros más positivos que nos lleven al bienestar.

Nosotros somos los responsables de nuestro estado de ánimo

Cuando nos sintamos enfadados, molestos o desengañados con algo o alguien de nuestro entorno, no debemos pensar que ellos son los responsables de nuestras desgracias, sino que lo somos nosotros mismos, porque son nuestros pensamientos respecto de las cosas y la gente lo que nos hace infelices.

Un acontecimiento, o una persona no es, pues, la causa de la emoción que sentimos, como la mayoría de la gente piensa. La causa directa de nuestras emociones son los pensamientos, las creencias y las ideas que tenemos acerca de dichos acontecimientos o personas.

Si queremos cambiar nuestras emociones tenemos que cambiar nuestros pensamientos, creencias o ideas. Somos responsables de nuestros estados emotivos, porque podemos modificarlos con un entrenamiento y un esfuerzo apropiado.

Tenemos muy poco control sobre el mundo que nos rodea y ninguno sobre las ideas de los demás

Pero, en cambio, sí podemos controlar nuestros pensamientos. Si nos sentimos mal a consecuencia de un juicio ajeno, la causa de nuestra depresión está en nosotros, ya que depende de la importancia que demos a esa opinión.

Si nos entrenamos, podemos evitar experimentar la ansiedad, la angustia, la depresión, la culpabilidad, la desesperación, los sentimientos de inferioridad y demás sentimientos desagradables.

De esta forma, aunque no podamos ser completamente felices, podemos aspirar a serlo lo más posible o, si se quiere, a ser lo menos desgraciados posible. Para ello, hemos de maximizar las emociones positivas y minimizar las negativas.

Y, para empezar, no debemos culpar a los demás de nuestra infelicidad. Tenemos la capacidad de elegir cómo queremos sentirnos a través del autocontrol, sin dejar que nos influya el exterior.

Para llegar a ser una persona sana y libre hay que aprender a pensar de forma diferente. Cuando consigamos modificar los pensamientos, entonces empezarán a surgir nuevos sentimientos y será el primer paso hacia el camino de la felicidad.

La mayoría de los sufrimientos son innecesarios

Seguramente, saber que la felicidad está en nuestras manos, concretamente en nuestros pensamientos, nos ayudará a comprender la auténtica dimensión de la “libertad” del ser humano.

En cualquier circunstancia que vivamos, siempre tendremos la libertad de pensar lo que queramos pero, para ello, a veces será necesario que nos entrenemos en el control de nuestros pensamientos. Adquirir nuevos hábitos requiere esfuerzo y constancia, pero los resultados merecen la pena.

Comentarios»

No comments yet — be the first.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.