jump to navigation

EL PADRE MONSTRUO DE AMSTETTEN mayo 6, 2008

Posted by auroradelprado in El monstruo de Amstetten.
Tags: , , , , , , , , , , ,
add a comment

El año pasado nos conmocionamos con la noticia de Natacha, una niña que había sido secuestrada a los diez años y permaneció encerrada durante ocho años hasta que pudo escaparse. Hace uno días hemos conocido la macabra historia del padre de Elísabet a la cual secuestró durante 24 años, violándola reiteradamente. Fruto de estas violaciones nacieron siete hijos, uno de los cuales murió al nacer por carecer de los cuidados pertinentes, y el padre-abuelo quemó el cadáver en una caldera.

Por los medios de comunicación sabemos todos los detalles de esta horrorosa historia. ¿Pero porqué suceden estas historias o por lo menos las que conocemos concretamente en Austria?Según parece, en Alemania, Austria, y ciudades nórdicas en general, las personas son muy celosas de su vida íntima; el padre monstruo vivía rodeado de vecinos cerca de su casa, y les había prohibido terminantemente acercarse a su garaje, el cual no estaba exactamente debajo de su vivienda, sino en un cobertizo cercano, que era donde había construido el bunker, donde tenía secuestrada a su hija y demás niños fruto del incesto. Esta es una de las razones por las que nadie oyó nada, ni siquiera su propia familia. Las familias viven en ambientes muy cerrados, no se relacionan fácilmente, y este tipo de ambientes son un caldo de cultivo idóneo para que individuos como el monstruo de Amstetten cometan tales atrocidades, que no serán de las últimas que hablemos desgraciadamente.

Hay algo que está muy claro, y es que este padre es un auténtico psicópata; carece de sentimientos, de empatía, es egoísta, vive sólo para él sin importarle nada más. Estas personas creen que están por encima del bien y del mal, son completamente conscientes de que lo que están haciendo está mal, incluso fuera de la ley. Sabía perfectamente que estaba abusando de su hija, pero no le importaba lo más mínimo, ya que para los psicópatas lo más importante son sus propios intereses, que están por encima de todo y haránlo necesario para que así sea .

El padre-mosntruo, según se ha sabido, no mantenía relaciones sexuales con su mujer, ya que no le gustaban las mujeres obesas. Por lo tanto, se aseguró de satisfacer su impulso sexual eligiendo, por desgracia, a su hija, que le atraía sexualmente, y por su visión distorsionada la cosificó como objeto sexual.

Comenzó a abusar de Elisabet con tan sólo 11 años. Ella se rebelaba y amenazaba con irse de casa. El padre psicópata la consideraba un objeto sexual, no una hija, y no dudó en drogarla y secuestrarla alos 18 años para obtener placer sexual cuando el quisiera; pensaba erróneamente que era algo suyo y por lo tanto podía hacerlo. El psicópata disfruta tanto o más con el poder de subyugar, de apresar, de dominar, de poder burlar al mundo con su inteligencia que con lo meramente sexual. Para él su propia hija era claramente su esclava sexual.

Vivimos en el siglo XXI, y el padre-monstruo sabía que si mantenía relaciones con su hija, ésta podría quedarse embarazada, como así ha sido. Si este hombre organizó todo tan minuciosamente para satisfacer sus deseos sexuales, y ató todos los cabos para que no le pillaran, ¿cómo no se le ocurrió que su hija tomase anticonceptivos, o usar preservativos, precisamente para evitar males mayores? Es, sin lugar a dudas, un comportamiento absolutamente aberrante.

El psicópata no es un enfermo mental; tiene una visión distorsionada de la realidad. Este tipo de personas, por lo general han tenido una infancia donde ha habido probablemente abusos sexuales y emocionales, la educación que han recibido se ha basado seguramente en el autoritarismo, y los psicópatas acumulan un gran resentimiento a lo largo de su vida. Ellos se construyen su propia realidad a su medida, creen que lo que hacen es justamente lo que tienen que hacer; de hecho, este padre-monstruo justificaba el encierro de su hija porque así la protegía de los peligros de la droga, como si así le hiciera un favor. Se sentía un dios todopoderoso.

Este tipo de personas son fundamentalmente narcisistas; sólo se quieren a ellos mismos. Un ejemplo más son las vacaciones del padre-monstruo en Tailandia sin su mujer e hijos: se fue en compañía de un amigo para disfrutar a sus anchas de lo que todos ya sabemos, teniendo a su hija y sus hijos-nietos encerrados bajo tierra.

Si hacemos un ejercicio de empatía, y nos ponemos en el lugar de Elísabet, imaginaos el día que la encierra en el bunker. Probablemente ella pudo pensar que era algo temporal, pero que su padre la dejaría salir en algún momento. Seguro que al principio no era consciente de la ilimitada crueldad de su padre, pero cuando pasa el tiempo y su padre la viola con frecuencia, la golpea, la trata como a una cosa, y el tiempo pasa, ella se desespera y llora constantemente, y un día se da cuenta de que además está embarazada, y el niño esde su propio padre. ¿Os imagináis el sufrimiento de Elísabet? Nueve meses en la mazmorra bajo tierra, viviendo su embarazo sola y sometida sexualmente a todo tipo de vejaciones por su monstruoso padre. Probablemente en algún momento se le pasó por la cabeza la idea del suicidio. Se preguntaría una y mil veces ¿qué habré hecho yo para merecerme esto? Cada vez que oyera el ruido de la puerta de entrada se horrorizaría, pensando que una vez más el padre monstruo venía una vez más a abusar de ella. Estos 24 años para Elísabet han debido de ser horribles. ¿Cómo puede volver a confiar en alguien si su propio padre la ha defraudado tanto?

Será muy difícil la recuperación de Elísabet y de los otros tres niños, pero sobre todo de Elísabet, porque ella había vivido durante 18 años una vida normal con su familia, sabía lo que había fuera. Los niños no lo conocían porque habían permanecido siempre en el bunker, desde su nacimiento.

Las personas que los están tratando creen que tendrán que someterse a ocho años de terapia para recuperarse. Les deseo lo mejor y que el resto de su vida recuperen parte de la felicidad que les han robado de la manera más cruel que se puede hacer, privándoles de libertad sin haber cometido ningún delito. El único delito o la mala suerte, fue el haber sido hija de un padre-monstruo. A éste le han preguntado si se arrepiente de lo que ha hecho; su contestación ha sido que él no tiene que arrepentirse de nada porque siempre se ocupó de ellos. ¿Os dais cuenta de lo distorsionada que percibe la realidad?

Este monstruo necesita terapia urgente: que esa capacidad de empatía, compasión y comprensión que todos poseemos, y que es necesario desarrollar para luego poder aplicarlas en la vida en nuestra interacción con los demás, las desarrolle aunque sea tarde. Hay que aprender a ser buenas personas desde la infancia en el seno de la familia; hay que confiar en que nunca es tarde para aprender. El terapeuta que le trate tiene que intentar que el padre-monstruo se pongaen el lugar de su hija y de sus hijos-nietos para que se de cuenta del daño que les ha infligido condenándoles a vivir bajo tierra durante tantos años.

Este tipo de personas son muy difíciles de tratar puesto que ellos piensan que no tienen ningún problema, que los problemas los tienen los demás. Actúan con coherencia respecto a cómo perciben la realidad a su manera monstruosa, más en este caso.

Desgraciadamente seguirá habiendo monstruos, muchos, desgraciadamente en el entorno familiar; a lo mejor, no llegan al extremo del monstruo de Amstetten, pero los niños y niñas que los sufren quedarán con graves secuelas para el resto de sus días, y serán infelices si no acuden a terapia. Solo se denuncia un 10% de los abusos a menores, pero sabemos que la mayoría no se denuncian. Es preciso denunciar; si no se hace, se favorece al acosador, nunca a la víctima.

Anuncios